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¿QUÉ ES LA AGRICULTURA BIODINÁMICA?

En la producción agrícola no solo interviene el agricultor. Los campos, bosques, plantas, suelos, compostas y animales desempeñan un papel muy importante en todo el proceso. Bien lo sabe la agricultura biodinámica, que apuesta por un sistema en equilibrio de todos estos elementos a través de relaciones vivas, conscientes y creativas.

Lograr cosechas fértiles, fuertes, equilibradas y resilientes es posible gracias a la armonización de los diversos activos vegetales y animales. Observamos, percibimos y escuchamos la tierra; estudiamos sus ciclos, así como los del Sol, la Luna, las estrellas y los planetas; y trabajamos de manera creativa con su dinámica. Así, promovemos la inmunidad y la maduración, propiciamos la sanación y llevamos la vitalidad del organismo a su máxima expresión.

Satisfacemos las necesidades de las personas con nuestros productos, pero también las de la tierra. Y lo hacemos desde un enfoque tripartito: ecológico, social y de economía sostenible. Los procesos mecánicos se conjugan con un componente emocional con el que no solo cultivamos los productos, sino también las conciencias, convencidos de que debemos devolver a la tierra más de lo que le quitamos. En definitiva, la agricultura biodinámica responde a una aproximación holística, ecológica y ética de la producción agrícola.

RUDOLF STEINER, SU CREADOR

Fue en los años 20 cuando el filósofo austriaco Rudolf Steiner, creador de la antroposofía, protagonizó una serie de conferencias que dieron lugar a la agricultura biodinámica. Un grupo de productores, preocupados por la degradación del suelo debido al uso de fertilizantes, pidieron consejo a Steiner, quien les ofreció un curso de agricultura biodinámica en el que el conocimiento científico se daba la mano con el espíritu de la naturaleza. Nueve fueron los preparados que presentó a estos agricultores para reducir el uso de productos externos. Hoy en día miles de granjas de más de sesenta países ponen en práctica sus recomendaciones.